Las Bibliotecas y los Centros de Información y Documentación no son ni deben ser sólo un almacén de conocimientos e información.
Las Bibliotecas y los Centros de Información y Documentación han de llegar al lector, sin esperar a que éste sea quien las busque, y motivarlo a ser un actor en la vida cultural de su ciudad o de su barrio o de su entorno social.
El gran escollo en la actividad de estas entidades es la necesidad de financiación. Más aún en esta época de crisis económica y financiera mundial, en que las organizaciones que solían financiar eventos culturales están avocadas a su propia subsistencia.
En este contexto el marketing –en su vertiente social y no comercial- ofrece las técnicas y estrategias adecuadas para programar eventos auto sustentables e incluso eventos rentables, que faciliten la buena marcha de la Biblioteca.
El Marketing Social se orienta a crear, modificar o eliminar usos y costumbres, según sean considerados útiles o dañinos al cuerpo social. A diferencia del marketing netamente comercial, no busca el beneficio como finalidad, aunque puede lograrlo como medio de sustentar las actividades sociales y culturales.
El Marketing Social orientado a la actividad bibliotecaria y de los Centros de Información y Documentación, es un método de trabajo que garantiza el éxito de los eventos que se programen y una importante ayuda en la creación de hábitos de lectura y de participación social a través de estas entidades..
Máximo Kinast