Programa Bracero 1942-1964: qué fue y qué pasó con el 10 % del salario retenido

Última revisión: 4 de octubre de 2026.
Si buscas qué fue el Programa Bracero de 1942 a 1964, la respuesta corta es esta: una serie de acuerdos entre México y Estados Unidos que, durante veintidós años, llevaron trabajadores mexicanos con contrato temporal a los campos y, en los primeros años, también a los ferrocarriles estadounidenses. Se firmaron unos 4,6 millones de contratos, el mayor programa de trabajadores temporales de la historia de Estados Unidos. Y de él sigue colgando una deuda: el 10 % del salario que se retuvo a muchos de aquellos hombres y que buena parte nunca recuperó.
Para contarlo hay que empezar por una escena que se repite en los testimonios del Bracero History Archive, un archivo de historia oral con miles de entrevistas y documentos. Un joven de un pueblo de Michoacán o de Zacatecas hace cola durante días en un centro de contratación. Si lo eligen, cruza la frontera, pasa un examen médico, se desnuda en fila con otros cientos y lo rocían con DDT antes de subir al camión que lo lleva a un campo de California, de Arizona o de Texas.
Programa Bracero 1942-1964: qué fue y cómo funcionaba
El 4 de agosto de 1942, con Estados Unidos ya en la Segunda Guerra Mundial y los jóvenes del campo alistados, los dos gobiernos firmaron el Acuerdo sobre Trabajadores Agrícolas Mexicanos. El texto prometía cosas concretas: un salario mínimo de treinta centavos de dólar por hora, transporte pagado, vivienda digna y trato sin discriminación, según el Handbook of Texas.
Lo que nació como medida de guerra duró mucho más que la guerra:
- 1942-1947: etapa de guerra. Texas quedó al margen de los primeros años: sus agricultores consideraban demasiado restrictivas las condiciones del acuerdo y prefirieron contratar por su cuenta.
- 1951: la Ley Pública 78 dio al programa un marco estable, prorrogado sucesivamente hasta 1964.
- 1956: año de mayor actividad, con 445.197 braceros contratados.
- 1964: el Congreso estadounidense lo dejó expirar, tras años de críticas de sindicatos y defensores de los trabajadores agrícolas, y con la mecanización de cosechas como el algodón reduciendo la demanda.
Los 4,6 millones son contratos y no personas: muchos hombres fueron y volvieron varias veces. El número de individuos distintos es menor, y las fuentes no se ponen de acuerdo en la cifra exacta.
Lo que el contrato decía y lo que pasaba
Las condiciones reales variaron mucho según el patrón. Los testimonios recogen descuentos abusivos por comida y alojamiento, viviendas en barracones, contratos incumplidos y exposición a pesticidas. Al mismo tiempo, para muchas familias rurales fue la primera fuente de dinero en efectivo, y los dólares que llegaban financiaron casas, tierras y estudios en México. Las dos cosas son ciertas.
El programa convivió además con la migración irregular, que nunca desapareció. En 1954 el servicio de inmigración lanzó la operación conocida en inglés como Operation Wetback, con la que, según las cifras oficiales que recoge el Handbook of Texas, repatrió a más de 1,1 millones de personas. Varios historiadores consideran que esa cifra está inflada.
El 10 % retenido: qué se descontó y a dónde fue
El acuerdo de 1942 incluía un ahorro obligatorio: el 10 % del salario se descontaba en Estados Unidos y se enviaba a México, donde el trabajador debía cobrarlo al volver. Según Rural Migration News, de la Universidad de California en Davis, el dinero viajaba a través de Wells Fargo y la Union Trust Company de San Francisco hacia el Banco de México y de ahí al Banco de Crédito Agrícola. Entre 1942 y 1946 se descontaron unos 34 millones de dólares.
Aquí empieza la discusión que dura hasta hoy:
- El gobierno mexicano sostiene que los descuentos se hicieron entre 1942 y 1946, y un informe de 1946 citado por Rural Migration News afirmaba que una parte se devolvió ese mismo año.
- Muchos exbraceros y sus organizaciones aseguran que los descuentos siguieron después y que casi nadie recibió nada. Muchos tampoco podían demostrarlo, porque nunca les dieron comprobantes o los perdieron con los años.
A partir de 2001 hubo demandas colectivas en tribunales de California. En 2008 se alcanzó un acuerdo por el que el gobierno mexicano pagaría unos 14,6 millones de dólares a exbraceros de los años de guerra residentes en Estados Unidos, tal como recogió el Parlamento de California en una resolución que pedía ampliar los plazos para reclamar.
El apoyo de 38.000 pesos: quién podía pedirlo
En México, la vía fue un fideicomiso. Las reglas de operación del Fideicomiso 2106, publicadas en el Diario Oficial de la Federación en 2005, fijaban un apoyo único de 38.000 pesos por beneficiario. Podían pedirlo:
- Los extrabajadores migratorios que trabajaron en Estados Unidos entre 1942 y 1964.
- Si el trabajador había muerto, su cónyuge.
- Si habían muerto los dos, sus hijos.
Se pedía identificación oficial (credencial de elector, pasaporte o cartilla militar) y algún documento del periodo de trabajo: el contrato original, un comprobante de pago o la tarjeta de identificación consular. Los viudos y los hijos debían añadir las actas de matrimonio, de nacimiento y de defunción que correspondieran. Los pagos se hicieron por relaciones de beneficiarios que se iban publicando en el Diario Oficial.
Qué pasó con el fideicomiso
En octubre de 2020, el Congreso mexicano aprobó la extinción de 109 fideicomisos públicos, y el de los exbraceros estaba entre ellos, como informó La Opinión. Las organizaciones de exbraceros calculaban entonces que solo un 6 % de los afectados había recibido los 38.000 pesos y que unas 300.000 personas, entre trabajadores y familiares, seguían esperando con los papeles en regla.
Errores frecuentes al informarse sobre esto
- Confundir contratos con personas. Los 4,6 millones son contratos firmados, no 4,6 millones de hombres distintos.
- Pensar que los 38.000 pesos eran la devolución del ahorro. Era un apoyo social de cantidad fija, no la suma retenida con intereses.
- Fiarse de intermediarios. Ya en 2005 la Secretaría de Gobernación denunció a «coyotes» que cobraban comisiones a exbraceros por tramitar algo que era gratuito.
Qué hacer si tu familia tiene un bracero
Si un abuelo o un bisabuelo fue bracero, lo más útil hoy es reunir y conservar los documentos: contratos, micas, cartas, fotos. El Bracero History Archive recoge testimonios y documentos de familias, y los papeles sirven tanto para la memoria como para cualquier reclamación futura. Sobre el estado actual de los pagos pendientes, la situación es confusa tras la desaparición del fideicomiso: lo prudente es preguntar directamente a la Secretaría de Gobernación o al consulado mexicano más cercano antes de pagar a nadie por gestionar nada.